Alma blanco sigue los pasos de su hermana mayor. Se elabora con el mismo espíritu de vinificación que La Marciana blanco, pero procede de parcelas más jóvenes, de entre 35 y 50 años y con un claro enfoque en la fruta.
Combina la potencia de la Garnacha con la frescura de la selección de las mejores uvas de Tempranillo blanco y el sabor y la fruta de nuestro Sauvignon. Es un vino listo para beber, con fruta fresca, madura, tropical y una buena mineralidad. Un placer, simplemente delicioso.
14,25% vol.

ALMA DE LA MARCIANA BLANCO